Brókers, el auge de los intermediarios.

El término en el idioma anglosajón “bróker” es utilizado para definir lo que en idioma castellano significa “corredor o agente”. Definimos al “corredor” o “agente” como la persona (individuo) o firma (empresa) que actúa como intermediario entre un comprador y un vendedor en cualquier rubro. La rama de actividad de estos intermediarios varia, como dijimos, y las alternativas son cada vez más heterogéneas. Podemos encontrar brókers en el rubro de los seguros, la energía, los bienes raíces, el mundo de las apuestas y el mercado financiero, entre otros.
Estos tipos de agentes cumplen la función de asesorar a sus clientes en las decisiones de sus negocios. Por ejemplo, un “corredor de apuestas”, es aquel que se encarga de tomar las apuestas de sus clientes y aconsejarlos acerca de cómo colocar su dinero y, en el caso de los “corredores de bolsa” o “agentes de negocios” su principal función es la de brindar asesoramiento acerca de colocaciones de renta fija o variable en el mercado de valores.
Los “brókers” necesitan una licencia para poder operar en el mercado, cualquiera sea su rubro. Actúan a comisión y por cuenta de terceros, es decir, sus clientes. Este es un punto importante a tener en cuenta, ya que no es aconsejable contratar a cualquier intermediario que nos ofrezca sus servicios. El requisito de la licencia implica, y asegura al cliente, que el agente cuenta con una preparación mínima necesaria acerca del rubro en cuestión y es controlado por una entidad constituida para tal fin. De esta manera se puede asegurar el resguardo necesario sobre el capital invertido.
Estos intermediarios cumplen una tarea muy útil ya que asumen un rol de nexo entre los que ingresan al mercado y los que ya están en él. Si no se cuenta con la experiencia necesaria para asumir este tipo de responsabilidades, se pueden cometer errores que comprometan la posición dentro del sector. Un agente involucrado y en constante operatoria puede solucionar muchos problemas y orientar acerca de las conveniencias del caso.
Hoy en día, el acceso a información relativa a nuestro negocio es accesible y, en muchos casos, gratuita pero la cantidad no siempre es sinónimo de calidad. Es necesario organizar y verificar los datos recibidos y no siempre estamos preparados para asumir ese rol de análisis. Es conveniente, entonces, contar con profesionales que por una retribución razonable nos faciliten el trabajo y nos permitan acceder a mercados, en principio, desconocidos. Esa es la razón de ser de un “bróker”.
Temáticas relacionadas: agente, asesoramiento, bróker, intermediario










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