Objetivo Regulación

La Comisión Europea, a través de su presidente, José Manuel Durao Barroso, ha presentado su plan para reforzar el control del sistema financiero, el cual, prevé la creación de tres instituciones de supervisión europeas: una bancaria, otra de control bursátil y, por último, una de control de seguros. Todo esto, dentro del marco de reformas estructurales que se le aplicarán al sector como consecuencia de la crisis financiera internacional, la cual, ha dejado en delicada situación a dicho sector. La crisis, ha puesto de relieve serios fallos e ineficiencias en la regulación de los bancos, aseguradoras y mercados bursátiles, con graves consecuencias en el crecimiento de la economía, empleo y, por lo tanto, en los presupuestos, tanto nacionales como privados.
Estos nuevos organismos, coordinarán a los supervisores nacionales en cada una de estas áreas y sustituirán a los actuales comités (CEBS, CEIPOS y CESR), los cuales, hasta el momento, han realizado las tareas de coordinación. Por otro lado, la supervisión de estas tres nuevas entidades será llevada a cabo por las autoridades nacionales.
También se propone crear un nuevo Consejo Europeo de Riesgo Sistémico, el cual, será presidido por el presidente del Banco Central Europeo, Jean Claude Trichet. Este consejo analizará la coyuntura macroeconómica, para asegurar la estabilidad financiera a nivel global y, por lo tanto, alertará sobre cualquier situación anormal que se pueda observar a nivel macroeconómico. El objetivo es poder detectar con tiempo los riesgos propios del sistema financiero global, como son el crédito excesivo, elevado grado de endeudamiento o el riesgo asociado a los títulos, tanto privados como públicos.
Con todo esto, hay que aclarar que, no todas las crisis podrán ser evitadas en el futuro, es decir, lo que se busca con este nuevo sistema de regulación, es eliminar la vulnerabilidad global, la cual está interconectada a nivel mundial y, por lo tanto, cuando se genera una crisis, inmediatamente se contagia al resto del mundo. Esta situación, la resume muy bien la frase que dice “un estornudo en China, implica un resfrío en occidente”. Por lo tanto, se busca que, un resfrío en China, no infecte al resto del sistema financiero mundial, una tarea poco fácil, dadas las actuales condiciones de un sistema mundial completamente globalizado.
El plan costará 37 millones de euros en su primer año de actividad (2011) y aproximadamente unos 68 millones de euros a partir del año 2014.
Según palabras del presidente de la Comisión Europea, el objetivo es proteger los contribuyentes europeos de lo sucedido en el año 2008, cuando los gobiernos tuvieron que inyectar a la banca miles de millones de euros.
Por todo lo dicho, se observa claramente un compromiso, por parte de las autoridades monetarias y financieras mundiales, para avanzar hacia un sistema de regulación serio que, ayude a evitar futuras crisis financieras tan devastadoras como la ocurrida en el año 2008, cuando explotó la burbuja de las hipotecas en la bolsa de Nueva York.
Temáticas relacionadas: aseguradoras, Bancos, comisión europea, La Crisis, regulación, sistema financiero










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