Préstamos Payday
Se han popularizado en todo el continente y a pesar de las reservas que existen en torno a la práctica financiera que les da sustento, muchos son los que siguen depositando su confianza en los “préstamos del día de pago”. Las empresas que patrocinan estos créditos los presentan como un método eficaz de evitar las deudas pero en realidad se trata de salidas muy costosas para los titulares de las mismas. Son operaciones de tipo usurarias que cuentan con un respaldo legal para seguir en el mercado. Por lo general son préstamos de importes muy bajos por lo que resulta más sencillo camuflar los altos intereses implícitos en cada acuerdo.
Estos préstamos se formalizan generalmente por períodos cortos, no más de un mes, y es preciso que el solicitante demuestre tener un empleo estable y una cuenta bancaria. Al solicitar el efectivo, el cliente firma un cheque avanzado por el valor del nominal más los intereses pactados. En ese momento recibe el importe nominal del acuerdo y se compromete, al vencimiento de la obligación, a cancelar el valor cheque respectivo. Si no puede hacer frente a la deuda en término, debe abonar una tarifa adicional por la renovación de la deuda vencida. La práctica comercial demuestra que estas renovaciones se efectúan varias veces hasta cancelar el trato. En el camino, cada cliente ha tenido que pagar dos, tres o más veces el importe original del dinero financiado por estas empresas.
Tanto los principales bancos, como las financieras utilizan estas prácticas comerciales aunque sin usar la denominación popular del término. De esta manera simulan estar ofreciendo otro tipo de alternativa de crédito, menos desprestigiada y con el respaldo que significa contar con una marca reconocida para darle forma al engaño.
Es normal ver en las páginas web de estas instituciones, simuladores de créditos que ofrecen la posibilidad al cliente de armar su propio préstamo bajo las condiciones de mayor conveniencia individual. Por supuesto que esto no es así, ya que todo está diseñado para que solo se pueda manipular el programa dentro de los parámetros elegidos por la institución. Así, permiten establecer el monto de la operación (dentro de un mínimo y un máximo fijado) y la cantidad de cuotas de financiación. Como queda claro, en ningún momento se habla de la tasa de interés, y de esta manera más de un desprevenido cae en la trampa de estos préstamos usuarios.
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